O el arte de la ira. Un refugio para la obsesión y el cine

The Beatles

MAGICAL MYSTERY TOUR (Paul McCartney, John Lennon, George Harrison, Ringo Starr y Bernard Knowles, 1967)

El metraje de cincuenta y cinco minutos era realmente vanguardista. Imperaba el lenguaje surrealista, pero a veces infantil, no había una trama concreta, salvo que viajaban en un autobús, las caras y las actitudes delataban el uso de drogas en su rodaje, atacaban de manera directa e indirecta la moral puritana británica, se burlaban de los sacerdotes, cuestionaban las convenciones sociales más aceptadas, mostraban semidesnudos femeninos y masculinos, y todo parecía un bloque de varios videos promocionales musicales unidos entre sí.

Por Daniel L.-Serrano (Canichu, el espía del bar)

MAGICAL MYSTERY TOUR 1967, por Daniel L. Serrano Canichu, el espia del bar

Edición gráfica por Alicia Victoria Palacios Thomas

PhotoEl grupo musical The Beatles revolucionó la historia del rock en la década de 1960. Junto a otros grupos y músicos lograron encabezar además múltiples tendencias y cambios sociales. Dieron banda sonora a las múltiples revoluciones sociales, y en ocasiones políticas, del momento. En 2012 se cumplian cincuenta años desde que editaron su primer disco famoso, el single Love me do, incluido en el álbum Please, please me de 1962. Ellos también hicieron cine, es por ello que como parte de la conmemoración de este aniversario han reestrenado en diciembre su película Magical Mystery Tour. Sin embargo, no lo han hecho en la gran pantalla de las salas de cine comerciales, sino en formato DVD y casi silenciosamente en el mercado, en general, a pesar de que mucha gente estaba esperando tal evento. The Beatles había estado reeditando desde 1995 todas sus películas en DVD menos esta, a la cual le ha tocado el turno con un muy considerable retraso.

De izquierda a derecha: John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison. The Beatles Magical Mystery Tour BBC

Algunas de las películas anteriores las volvieron a pasar por las salas de cine, pero Magical Mystery Tour no ha tenido esa gloria, pese a que fue rodada en su día en 35 milímetros. Es más, raramente habrá visto este metraje una gran pantalla. Originalmente fue una película para la televisión británica, para el canal BBC, y, si la memoria no me falla, en concreto para BBC 2. Los directores y productores del metraje fueron los cuatro Beatles, Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr, con la ayuda de un director veterano de series de televisión con cierto calada entre lo épico y lo histórico, Bernard Knowles. Los guionistas fueron los propios Beatles, igualmente, con Mal Evans, que era su road manager, y que, igual que ellos, participa como uno de los actores de la película. De hecho, salió en todas sus películas. A todo esto hay que añadir que, en realidad, el principal director y creador del proyecto fue Paul McCartney. Así también hay que decir que algunos de los Beatles restantes, algunos productores de sonido y Peter Brown (otro de sus road managers), suelen situar el comienzo del deterioro de las relaciones entre ellos no tanto en las grabaciones de Get Back y White Album, en 1968, sino precisamente en el rodaje de Magical Mystery Tour, en 1967. La causa fue que desde la dirección, McCartney impuso su criterio y dio muestras de una personalidad egocéntrica y totalitaria. No obstante, y pese a esto, el metraje aún está dentro de una época donde se considera que eran grandes e insuperables amigos.

De Izquierda a derecha: Bernard Knowles, Mal Evans con Ringo Starr y Peter Brown.

El origen de todo está en la decisión de The Beatles de dejar de dar conciertos en directo en 1966. La gira internacional de aquel año les llenó de cansancio, les hartó y estuvo llena de problemas, desde la polémica en Japón, a su difamación en Filipinas, o a la quema de sus discos en Estados Unidos ante unas declaraciones de Lennon sacadas de contexto, así como las múltiples amenazas de muerte que recibía Ringo StarrThe Beatles se encerró en los estudios de música y se abrió a nuevos proyectos creativos. Así logró crear a comienzos de 1967 el álbum clave de la transformación del rock, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, para cuya promoción, a falta de conciertos –que además hubieran sido técnicamente difíciles de realizar dados los medios tecnológicos de la época–, habían preparado una serie de videos para distribuir por las cadenas de televisión interesadas en retransmitirlos. No eran aún técnicamente lo que hoy conocemos como videoclips, aunque se llamaban “videos promocionales”. El videoclip propiamente dicho no vendría hasta 1975, con Queen. Esa fue la génesis técnica de Magical Mistery Tour pocos meses después. La génesis humana estuvo también en aquella decisión de 1966. Su manager, Brian Epstein, entró en una profunda depresión al sentirse como un padre no querido, ya que su labor no resultaba tan útil si no podía organizar giras y al ver como The Beatles se organizaba en el estudio sin necesidad de su dirección. Así, durante las grabaciones del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, Epstein murió por sobredosis de barbitúricos mezclados con alcohol. No se sabe si fue un accidente o suicidio, aunque todo apunta a lo segundo. The Beatles se quedó sin manager justo en su momento cumbre de su carrera. El hueco no fue llenado por ningún otro manager. Ninguno de los Beatles sabía demasiado de negocios, aún más: les aburría la parte burocrática de su industria musical. El único que tenía alguna noción de ello era Paul McCartney por medio de su pareja, Linda Eastman, una de las descendientes del empresario del imperio fotográfico Kodak. Así que McCartney tomó los mandos y ejerció de manager sin haber sido elegido por sus compañeros, pero también sin haber sido corregido ni reprendido por ello.

Izquierda: Brian Epstein. Derecha: Paul McCartney y Linda Eastman.

Lo primero que se le ocurrió a McCartney fue rodar una tercera película de los Beatles por varios motivos. Primero, porque creyó, al recordar lo bien que lo pasaron con los rodajes de 1964 y 1965, que eso uniría al grupo moralmente, el cual desde el final de sus giras se había dispersado un poco. Luego, porque Linda Eastman le había adentrado en la música clásica y el arte de vanguardia. McCartney no ocultó que su intención era hacer una película que se aproximase a las películas de Godard o de Truffaut. Y una tercera y muy importante cuestión, es que Lennon había bajado su producción de canciones desde el álbum Revolver, de 1966. McCartney era ahora el miembro del grupo más productivo y por ello vio en Magical Mystery Tour su gran obra. Creía que superaría a Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, cuyas canciones son mayoritariamente suyas. 1967 se puede considerar como el año en el que estalló el movimiento artístico y social de la Psicodelia en todos los aspectos de la vida vanguardista del momento. Y en ello se encuadra el metraje.

Porción de la portada de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Peter Max, destacado artista de la Psicodelia.

El rodaje duró dos semanas de septiembre, y se prolongó tres semanas más con el montaje. La idea era montar en un autobús a los cuatro músicos, a su road manager, a unos pocos actores británicos que ya habían trabajado con ellos y a diversos de sus seguidores jóvenes que se les ofreció estar en la película. Como condición, no debían cambiarse de ropa en todo lo que durase el rodaje. Así lo hicieron. Nadie sabía exactamente dónde iba el autobús y la consiguiente caravana de rodaje. No había guión escrito, aunque había una idea de lo que se iba a rodar. McCartney había pintado y distribuido un esquema circular a modo de explicación de qué se quería rodar, y eso fue lo más cercano a un guión. Circularon por la campiña inglesa y de vez en cuando se paraban en descampados o en hoteles para hacer las escenas que deseaban. El lugar que se podría considerar el escenario principal fue un aeródromo del ejército del aire británico, en Cornualles. Se abusó con las drogas (marihuana y LSD), cosa que se puede ver no sólo en algunos diálogos improvisados, sino sobre todo en las caras y miradas de ellos mismos. McCartney incluso abusó de la paciencia de sus compañeros con la excesiva imposición de su personalidad y dirección de qué y cómo debían hacer todo. Por ejemplo, la canción The Fool on the Hill, del comienzo de la película, sólo cuenta con McCartney, que la rodó sin decírselo a sus compañeros y la incluyó en el montaje final sin consultarlo y sin contrastar opiniones sobre lo idóneo de su existencia como secuencia de la película.

Escena en el aerodromo de Cornualles y Paul McCartney en The Fool on the Hill.

La película fue ofrecida a la BBC. Esta no sólo la aceptó como algo que iba a crear mucha audiencia, sin siquiera molestarse en verla previamente, sino que además decidió emitirla a las 20:30 h. del 25 de diciembre de 1967. Era sin duda un metraje por el que el canal apostó mucho por apenas nada de presupuesto que había costado. Creó una expectación social de dimensiones internacionales. Hay que tener en cuenta que en esa década además la televisión, en las familias que la tuvieran, era un elemento central en la importancia de la celebración de esas fiestas familiares.

Arriba Richar Lester y abajo George Martin.

Los Beatles habían realizado ya en 1964 A Hard Day’s Night, dirigida por Richard Lester, el director que más tarde llegaría a rodar, por ejemplo, Superman II (1980). Está considerada una de las cien mejores películas del siglo XX. Cambió las formas de hacer musicales y, más concretamente, de hacer películas con y sobre artistas del rock. Un año más tarde, en 1965, con menos calidad artística, pero con mucho más público, rodaron Help! con el mismo director, que en parte parodiaba las hazañas de 007. Ya en aquella película el técnico de sonido de los Beatles, George Martin, había introducido sinfonías que él mismo compuso con una orquesta; y, dado el nuevo gusto de McCartney por esa clase de música, le encargó varios arreglos parecidos para Magical Mistery Tour. Llegó la Navidad de 1967 y la película se emitió en esa franja horaria de máxima audiencia familiar. El metraje de cincuenta y cinco minutos era realmente vanguardista. Imperaba el lenguaje surrealista, pero a veces infantil, no había una trama concreta, salvo que viajaban en un autobús, las caras y las actitudes delataban el uso de drogas en su rodaje, atacaban de manera directa e indirecta la moral puritana británica, se burlaban de los sacerdotes, cuestionaban las convenciones sociales más aceptadas, mostraban semidesnudos femeninos y masculinos, y todo parecía un bloque de varios videos promocionales musicales unidos entre sí. Aunque a la juventud le gustó y su consiguiente EP, posterior álbum, fue un éxito de ventas que tuvo varios números uno musicales, al resto de la sociedad le cayó como un jarro de agua fría. Les llovieron críticas de todos los sectores conservadores, pero también de los no conservadores. El metraje no había sido entendido en absoluto… hasta el punto de que a los pocos días de su estreno, por primera vez Paul McCartney tuvo de salir en una rueda de prensa para pedir perdón por su obra, de la que dijo que quizá no había sido la más adecuada para una programación familiar de Navidad.

Quizá sea esa la razón por la que se ha tardado tanto en reeditarla. Ahora se ha publicado con entrevistas extras, reportajes y la opción de escucharla en diferentes sistemas de sonido. La cinta ha sido limpiada, los colores ensalzados y abrillantados, y la imagen adaptada para poder ser vista en los nuevos televisores de pantalla plana y rectangular –aunque en mi opinión merece la pena jugar con los mandos televisivos y adaptar la imagen a su forma original de pantalla cuadrangular, ya que del otro modo algunas partes de las escenas no se ven en sus laterales–.

De izquierda a derecha: Dali, Yellow Submarine y Erich Segal.

Magical Mistery Tour llamó la atención del pintor surrealista Dalí, que sería un fan incondicional de su siguiente película, Yellow Submarine (George Dunning, 1968). Un metraje de dibujos animados con guión del novelista Erich Segal, que crearía más tarde la historia Love Story, llevada al cine en 1970 por Arthur Hiller. Aquella película no contó con tanto esfuerzo de The Beatles como la anterior, escarmentados con su fracaso de público comentado, pero sí con buena parte del interés de George Martin. Fue la primera película de animación que compitió en la ceremonia de los Oscar con Walt Disney, con la posibilidad de quitarle el galardón; aunque no ocurrió. En 1970, McCartney quiso volver a rodar una película, crearon entonces un documental llamado Let it Be (Michael Lindsay-Hogg, 1970), que ganaría un Oscar a la mejor banda sonora. Ya no retomarían el cine hasta 1995-1996, que rodarían la serie de documentales Anthology, realizada por varios directores, principalmente los Beatles, aún vivos entonces, más Yoko Ono.

De izquierda a derecha: portada del disco “Let it be”, mural de “Anthology” y Yoko Ono.

Magical Mystery Tour no debió de resultarles tan mal a la BBC. El álbum de la película se vendía en grandes cantidades y la cadena de televisión llamó al año siguiente, en 1968, a The Rolling Stones para que hicieran otro especial navideño. Con o sin polémica, la BBC comenzaba a conocer el potencial social del rock y de la creación de películas rock vanguardistas que atrajeran a un considerable número de espectadores. The Rolling Stones rodó en secreto The Rolling Stones Rock & Roll Circus, un espectáculo falso de circo donde aparecían en la pista ellos mismos junto a varios grupos y músicos de rock amigos suyos, incluidos Lennon y Yoko Ono. Cuando la BBC vio el resultado decidieron censurarlo debido a lo que consideraron abusos de drogas, indecencias sexuales, ataques a la moral… lo mismo que había ocurrido en 1967 con los Beatles, pero potenciado con los Rolling. No se hizo público hasta 1995, que fue editado en DVD y en disco y que batió récord de ventas. De todo esto podríamos decir que estaba naciendo la antesala de lo que serían las películas de rock en sus formatos más vanguardistas que hoy día conocemos, y que serían también la semilla de los videoclips y de una nueva cultura de masas a través de la música, que cada vez iba a contar más con la imagen y el sonido grabado.

Leer más sobre Magical Mystery Tour aqui

Daniel L.-Serrano (Canichu, el espía del bar) autor de 
http://www.espiadelbar.blogspot.com Noticias de un Espía en el Bar

 

2 comentarios

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